Hola, tengo una historia que contar

Ahora fui al día conmemorativo del VIH el 3 de diciembre del 2011-se hace por aquellas personas que han fallecido por el VIH-SIDA, fue muy emotiva porque se hace recordatorio por aquellos que nadie quiere recordar-. Tenía 5 meses de embarazo, e independientemente de que mi hija en algún momento en su vida adquiriera VIH, asistí porque me gustaría que la trataran con dignidad y sin prejuicios.
Al terminar el evento me dirigí a mi casa, noté que un hombre joven me seguía por lo que para calmar mis nervios llamé a mi novio y, como el ensaya el piano a esa hora, le dije que tocara para mí y que yo lo escucharía. Perdí al hombre de vista y me sentí más tranquila y de repente lo sentí justo detrás de mí; me empujo contra el poste me subió la falda; me metió sus dedos en vagina y ano; grité y nadie me ayudaba, tenía miedo que lastimara a mi beba, por lo que, en cuanto se fue corrí. Me alcanzó un perrito y me lamió el pie, yo grite porque aun estaba en shock. Me ayudaron en unos negocios adelante, me llevaron a la agencia del ministerio público y cuándo me revisó el doctor legista, dijo que había comenzado con labores de parto. Por lo que me trasladaron al hospital.
Supe en ese momento que tenía que estar tranquila porque a mi beba le costaba la vida. A pesar de ello, yo tenía pesadillas donde corría abrazando mi beba porque alguien me perseguía.
En el hospital me hicieron pruebas básicas para violación, porque ahí me di cuenta que cualquier penetración a ano o vagina por definición lo es. Salió negativo en todos los análisis y en ese momento no nació mi beba. Pero mi estado de salud se fue deteriorando hasta que a los 7 meses nació mi linda hija por cesárea. Me explicaron que su cabeza no soportaría pasar por mi vagina, por ser prematura, sin que corriera riesgos de daños en su cerebro. Mi beba estuvo en incubadora con muchos tubos que la asistían para comer y respirar, pero a pesar de todo ella sonreía dulcemente. En el hospital estuvo 2 meses y después murió de paro respiratorio a causa de nacer prematura.
Me resulta difícil creer que no está y sé que el odio hacia las mujeres es un mal que le cuesta a muchas la vida y a otras la tranquilidad. El feminicidio es una palabra nueva que se creó para definir el asesinato por ser mujeres a causa del odio que existe hacia nosotras en mi país México, en el que aún soy sobreviviente. Mi hija no tuvo tan buena suerte, mi beba murió porque un hombre me violó mientras estaba en mi vientre, por muchas cosas pasó, porque él cree que las mujeres son objetos desechables, por la violencia e indiferencia de las instituciones, por la violencia estructural, por tantas más que tal vez no veo, solo sé que hoy no tengo cerca a mi beba.
Hoy ya no tengo miedo de morir y tampoco de ningún agresor, no me pueden quitar más y en todo caso estaré cerca de mi beba.
En la agencia del ministerio público me dijeron que no podían hacer nada, y que esa noche cuando inicie el proceso no me registraron.

Por Tania

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  1. mezamariel dice:

    Estimada Tania,
    Eres muy valiente de contarnos un pedacito de tu experiencia. Creo que tu claridad y franqueza deja ver por qué el vivir en la piel de mujer es completamente diferente de la de los hombres. Por eso, muchas veces les cuesta un enorme trabajo entenderlo. Sin embargo, el que nos animemos a contar lo que vivimos, lo que pensamos, lo que nos sucede es una manera de comenzar a hacer consciencia. Tu experiencia revela nítidamente una realidad, donde hay dos tipos de ciudadanías: una para los hombres y otra para mujeres. Para las mujeres la justicia aparece frecuentemente escurridiza y amorfa. Nos han educado a tragarnos el coraje y la impotencia. Sin embargo, también creo en la enorme fortaleza que en nuestra condición de mujer hemos podido desarrollar, y que con nuestros brazos somos capaces de arroparnos para apoyarnos entre nosotras.

    Por ti hoy me paro para exigir TU DERECHO A UNA VIDA SIN VIOLENCIA.
    Por ti hoy DENUNCIO la injusticia de autoridades ciegas.

    Hoy por ti hoy GRITO que el que te atacó es un criminal.

    Por ti hoy REPRUEBO la cultura que da como resultado esta diferencia entre los géneros y que lastima con impunidad a las mujeres.

    Por ti hoy reafirmo mi voluntariado en el trabajo de ¡Atrévete-Ya!, en despertar entre l@s jóvenes la crítica de nuestras prácticas de violencia de género; desde los chiflidos hasta las violaciones y feminicidios. Porque como tú bien dices, bajo el pensamiento de que la mujer es un objeto desechable; se la ultraja.

    Necesitamos mujeres valientes como tú, capaces de articular todos los hilos que componen nuestra situación; para evidenciar la injusticia, lo aberrante…justo tan claramente como eres capaz de hacerlo en tan breves líneas.

    Necesitamos de TU FUERZA para transformar este mundo, a uno donde las niñas, las jóvenes (al igual que todo ser humano) tengan vidas más plenas. Tu experiencia necesariamente deja una marca en ti. Sin embargo, esa marca te hace especialmente sensible a la realidad, a la injusticia… y en mi caso, me anima a darle una vuelta a la experiencia para promover y trabajar en un cambio, me convoca y me reta a dejar mi huella, no me quiero ir sin haberlo intentado.

    Cuando el dolor se aviva, también es bueno recordar las personas maravillosas que nos bendicen la existencia, y cobijarnos en su ser. Seguro que tú tienes algunas. La verdad no necesitamos muchas, las personas significativas en la vida son fáciles de contar con los dedos. También, es bueno recordar que nosotras también somos significativas para la existencia de otras personas, y que hay momentos en que nos es necesario escuchárselos decir. En esos momentos, es sabio sacudirnos la humildad y pedirles palabras de aliento, cariño y confianza.

    Admiro tu fuerza y poder para sobreponerte ante el hecho, y pensar en tu beba.
    Admiro tu capacidad de amar, que eres capaz de mostrar cuando hablas de ella. Creo que esa capacidad de amar, te puede ayudar en momentos difíciles.
    Admiro tu capacidad expresiva.
    Admiro tu sinceridad.
    Admiro tu valentía y franqueza para denunciar con tu nombre y apellido, muchas no nos atrevemos.

    Gracias por compartir y por tu ejemplo.

    Te mando un fuerte, fuerte abrazo y apoyo.

    María Elena Meza de Luna.

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