No tienes derecho de calificar mi físico.

Iba en la bicicleta y un tipo me empezó a silbar. No sé por qué uno no puede andar por la calle sin ser molestada. Además, estas acciones la dejan a uno pensando que la cosa puede escalar a algo mayor. A mí la verdad no me gusta que ni que me silben, ni que me digan “qué bonita” o cosas que entran en la categoría de “piropos”, porque es conceder que alguien tiene el derecho de calificar mi físico. Y eso es algo que no quiero.