Vivímos en una sociedad renuente y no empática…

Caminando de noche por las calles del centro, en varias ocasiones me ha pasado que me gritan cosas obscenas, mi rutina diaria me obliga a pasar por esas calles y tengo que soportarlo ¡a diario!, la verdad es muy molesto porque me siento incómoda. Inclusive, ¡me han llegado hasta perseguir!, no sé cuál sea su intención, lamentablemente vivimos en una sociedad renúente y no empática, por lo que la demás gente no se acerca a ayudar.