No a la indiferencia

Un sujeto venía tomándole fotos a mi hermana en la ruta 36, cuando lo encaró se hizo el sorprendido; mi hermana me marcó asustada porque el sujeto se subió donde ella se subió, no sabe si la venía siguiendo desde antes. A pesar de que mi hermana lo encaró en voz alta, nadie, ni el chofer, hizo nada; mi hermana mejor se cambio de lugar.

El hombre traía colgando una mochila que dice Instituto 5 de mayo, no sé si sea maestro.

Esto es una prueba más de que cuando pedimos ayuda, la indiferencia es más grande que la ayuda colectiva. 
¡Ni una menos!